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Indispensable promover políticas públicas que impulsen la renovación vehicular

Llegó la fecha para que la industria armadora de vehículos pesados establecida en territorio nacional únicamente produzca o importe unidades que cumplan con los estándares de emisiones contaminantes más estrictos, ya sea EPA 07, Euro 5 o superiores.

Motores más limpios, con mayor rendimiento de combustible, con periodos de mantenimiento más extendidos y nuevas tecnologías que podrán integrarse más fácilmente son aspectos que los fabricantes destacan en esta nueva era.

Los transportistas que ya comprobaron los beneficios de una flota joven ahora pondrán a prueba esta promesa de mayor rentabilidad y menor costo total de propiedad de los vehículos señalada de manera unánime por la industria armadora. Varias marcas nos han comentado que la mejora en rendimiento de combustible puede alcanzar, incluso, doble dígito.

Asimismo, los beneficios para el medio ambiente son una realidad, ya que los estándares EPA 07 y Euro 5 reducen contra EPA 04 la emisión de óxidos de nitrógeno. Estos tienen efectos adversos en la salud entre los que destacan inflamación de las vías respiratorias, afecciones en órganos como hígado o bazo, o de sistemas como el circulatorio o el inmunológico, que propician a su vez infecciones pulmonares o insuficiencias respiratorias.

Los óxidos de nitrógeno también afectan al medio ambiente. El dióxido de nitrógeno al oxidarse con el vapor de agua de las nubes forma ácido nítrico, uno de los principales precursores de la lluvia ácida. El óxido nítrico (NO) liberado a la atmósfera es oxidado rápi­damente por el ozono para generar dióxido de nitrógeno (N02) base para la formación del ozono troposférico, constituyente esencial del smog. También el óxido nitroso es un gas con potente efecto invernadero, considerado como el tercer gas que más contribuye al calentamiento global (detrás del dióxido de carbono y el metano).

Es así como las ventajas de las nuevas normas de emisiones son significativas. Ahora la clave estará en incentivar su adopción, no solo para aquellos que tienen muy bien establecidos sus planes de renovación o crecimiento, sino a todos los transportistas del país.

De poco servirá que se incorporen anualmente 25,000 o más tractocamiones con nuevos estándares de emisiones si seguimos teniendo más de 100,000 con edad superior a los 20 años. Lo mismo pasa con el segmento de camiones donde actualmente más del 46% del parque vehicular tiene una edad superior a las dos décadas de acuerdo con cifras oficiales de la SCT.

Es así como hacemos un respetuoso llamado a las autoridades federales y estatales para que de la mano con la industria armadora de vehículos pesados y del sector autotransporte se tomen decisiones que favorezcan el crecimiento eficiente y sustentable de los transportistas a través de incentivos verdes, así como de la adecuada supervisión de la normatividad que obligue a todos por igual en el cumplimiento de la misma. Las acciones en esta materia redituarán en un medio ambiente más limpio y mejor salud pública, en ambos aspectos es obligación del Gobierno velar en favor de toda la sociedad.

Equipo editorial.