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El combate frontal a la delincuencia no puede esperar a los tiempos políticos

La situación del robo al transporte se encuentra en niveles críticos, y el sector se siente aún más vulnerable cuando la mayoría de las autoridades de los tres órdenes de Gobierno están más ocupadas en preparar la entrega y recepción administrativa ante los cambios que se avecinan, que en diseñar y ejecutar una estrategia integral en contra de este delito que daña severamente a transportistas de todos tamaños.

“Las autoridades, en lugar de combatir la inseguridad, solo la administran”, es como Refugio Muñoz, Vicepresidente Ejecutivo de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), se refiere al momento por el que atraviesa el sector.

Se estima que este delito ocasiona 92,500 millones de pesos en pérdidas económicas al año, y peor aún: ha cobrado vidas y mermado el interés de los empresarios por seguir invirtiendo en el sector. Incluso el impacto para el autotransporte es mayor, debido a que hay operadores que ya no están dispuestos a seguir corriendo riesgos en carreteras, lo que acentuará más la escasez de conductores profesionales.

Hoy existen muchos factores externos que colocan a nuestra economía en una se­vera desventaja, solo por citar uno: la tambaleante renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Sin embargo, el combate al robo del transporte es una responsabilidad total y absoluta de nuestras autoridades.

Adicionalmente, es preocupante que el discurso de las diferentes fuerzas políticas se centre en el combate a la corrupción; pero es la inseguridad, al menos en este sector —que genera el 4.8% del PIB—, la que lo está matando, la que le afecta todos los días, a todas horas, en buena parte del territorio nacional.

Hacemos eco del llamado de la CANACAR a los equipos del Gobierno entrante y saliente para que trabajen de inmediato en una estrategia integral enfocada en combatir el robo al autotransporte, pues es imposible esperar hasta el cambio de Gobierno para atacar este grave problema.

Lo anterior es aún más apremiante ante la próxima entrada en vigor de la NOM-087 sobre tiempos de conducción y pausa, ya que un elemento esencial para poder cumplir con esta norma es contar con paradores seguros.

Mucho se ha hablado de convertir a México en la plataforma logística de América, pero esto se encuentra lejos de concretarse si el transporte, que es el sistema circulatorio de la economía, se encuentra en estado de máxima alerta. En lugar de que los transportistas estén centrados en profesio­nalizar sus empresas, en enfocar sus recursos y talento en hacer más eficientes sus operaciones, hoy están más agobiados por la posibilidad latente de recibir una fatídica llamada sobre el robo de alguna unidad. Equipo editorial.