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Nueva administración se alista para enfrentar los grandes retos del autotransporte

A diferencia de otros sectores, en los cuales desde la campaña de Andrés Manuel López Obrador se establecieron rumbos sobre decisiones clave para la vida pública del país, las estrategias y acciones que el Gobierno entrante instituirá para darle dirección al autotransporte y enfrentar los grandes retos aún no son claras.

En la agenda de los nuevos titulares de las Secretarías de Seguridad Pública, Gobernación y Comunicaciones y Transportes, debe tener máxima prioridad el combate del robo al autotransporte, la principal demanda del sector que hoy atenta no solo contra el patrimonio de empresarios, sino aún más grave, contra la vida de los conductores. Cada día es más común escuchar a transportistas decir “me mataron a un operador”.

En este tema es inaceptable dar tregua o declarar amnistía; debe perseguirse el delito hasta sus entrañas y desarticular a estas bandas del crimen organizado que atentan contra la integridad del autotransporte. No es un asunto que por decreto se vaya a resolver, toda vez que son cuantiosas las acciones que deberán emprenderse y las responsabilidades que tendrán que asumirse, eso sí, todo bajo estricto apego al marco legal. Existen muchas zonas del país que son tierra de nadie, donde la autoridad ha quedado rebasada.

Exhortamos al Gobierno a que los temas técnicos del sector sean analizados por expertos y las decisiones tomadas cuenten con una base científica y profesio­nal, sin tintes políticos. El mejor ejemplo de esto es la polémica desatada sobre la configuración del doblemente articulado, ya que tomar una decisión mal fundamentada impactaría fuertemente, y no solo a los transportistas que uti­licen fulles sino a todo el sector, usuarios y consumidores.

También la nueva administración federal tiene el reto de vigilar el cumplimiento de la actual normatividad, la cual debe conceder una cancha pareja para todos los empresa­rios del autotransporte, sin importar su tamaño. La mejor forma de transitar hacia una profesiona­lización, es cumplir y hacer cumplir todas las obligaciones.

Mucho ha señalado Andrés Manuel López Obrador que su estandarte es el combate a la corrupción a todos los niveles. En esta nueva etapa, el gran reto será cumplir esta promesa, no solo en su círculo más cercano, sino en todos los niveles donde una multa, por pequeña que sea, puede convertirse en moneda de cambio o extorsión.

Además, nuestro país requiere un enorme presupuesto para la conservación de las carreteras existentes y la construcción de más caminos que permitan una interconexión más eficiente, pues son el actual sistema circulatorio de nuestra nación. La conectividad entre puertos marítimos y la infraestructura carretera, es fundamental para eficientar las cadenas productivas.

Pendientes como la Ley General de Seguridad Vial, la Estrategia Nacional de Movilidad, la renovación del parque vehicular de vehículos pesados, el abasto a nivel nacional de diesel UBA, los programas de profesionalización del autotransporte, la facilitación aduanera y la red nacional de paradores seguros, son otros temas importantes que deberán ser atendidos por la nueva administración federal.

Los líderes de las diferentes cámaras y asociaciones del autotransporte han mantenido acercamientos con el nuevo Gobierno, ya que todos son aliados en el bien común que se busca para este sector estratégico. Equipo editorial.