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El primer año de un sexenio es más bien cíclico. Incertidumbre, freno y una inevitable desaceleración generan un panorama no tan claro; sin embargo, los camiones nunca se detienen, y en este sentido, los retos se vuelven mayúsculos. Es por eso que platicamos con empresarios del transporte para saber cómo vislumbran el próximo año, a partir de un complicado 2019.

Verónica Hernández Segura

La inseguridad carretera sigue siendo el principal lastre para el autotransporte de carga. Los robos de mercancías, tractocamiones, remolques y hasta el secuestro o muerte de los operadores siguen al alza. En tanto, la demanda de fletes no se detiene, a pesar de que hay sectores productivos que registran números rojos.

Esto quiere decir que aun con las implicaciones en materia de productividad, seguridad y eficiencia, las diferentes industrias siguen demandando transporte, de tal manera que estas oportunidades —más acotadas este año— han sido para las flotas que han sido capaces de asumir el reto y enfrentarlo como se hace en un periodo apremiante.

En este sentido, es importante aclarar que no hay un panorama homogéneo ni absoluto. Sí ha sido un año lleno de retos para el autotransporte, pero al mismo tiempo, ha representado la posibilidad de que cada empresa decida qué y cómo actuar frente al cíclico primer año de la actual administración federal.

Profesionalización, ante la competencia desleal

Sergio Martínez, Director General de Innovación Lógika, señala que, en efecto, el panorama para cada empresa de transporte es muy particular; sin embargo, temas como la inseguridad y la competencia desleal son el pan suyo de cada día, de tal manera que una de las alternativas más recomendables es la profesionalización, a fin de ofrecer un servicio diferenciado y de calidad.

Explica que hay dos formas de ver el panorama del sector: hacia afuera, las condiciones son muy similares, pero hacia adentro, las empresas están buscando desarrollar procesos más eficientes para obtener una mayor rentabilidad, ya que la competencia desleal sigue participando únicamente en el precio y esta situación erosiona al sector y lo vuelve más complejo.

“Este año, debido a la inseguridad y la competencia desleal, ha sido complicado, pero con una operación madura y consiguiendo mejoras importantes, podremos hacerle frente al 2020, que vislumbramos como un año de retos más exigentes en el que las empresas deben, en lo interno, lograr mejoras importantes para obtener una mayor rentabilidad y seguir siendo competitivas en el negocio”, afirma.

No obstante, el empresario también considera que para que 2020 sea un mejor año que 2019, es imprescindible que los clientes aprecien los esfuerzos y medidas internas que se llevan a cabo para que sus mercancías lleguen en tiempo y forma.

Además de mejores condiciones de seguridad en materia de robos, Martínez señala que la productividad de las flotas también está relacionada con el apoyo de la fuerza policiaca para la recuperación de unidades y mercancías, toda vez que es muy común que las autoridades responsables pidan dádivas para agilizar  su trabajo.

Y en pro de un autotransporte más profesional, también hace un llamado para que el Gobierno audite a las empresas que se escudan en esta actividad para cometer ilícitos, que a su vez les permite “descomponer la sana competencia”.

“Asimismo hace falta que el Gobierno federal tome acciones serias para desmantelar a las bandas delictivas que se dedican al robo del autotransporte y tráfico de autopartes”, agregó el directivo.

“Urge incentivar la inversión”

Por otro lado, David Aceves, Director General de Autocarga Pelusqui, afirma que 2019 ha sido un año complicado por la falta de inversiones, la recuperación de cartera y por una ligera disminución de embarques, aunado al referido tema de inseguridad que también merma las inversiones de los transportistas.

En este contexto, explica que 2019 no ha sido un fenómeno aislado, pues el déficit de operadores, la sobrerregulación, la inseguridad, el costo del diesel y los peajes, son temas que en muchas ocasiones siguen representando dificultades para el sector.

El empresario prevé que 2020 no será un año fácil; sin embargo, sigue habiendo trabajo y es reto de cada empresa no solo buscar crecimiento, sino consolidación, ya que también coincide en que la competencia cada vez es mayor y, en muchos casos, no se da en los mismos términos.

Por último, el directivo consideró que lo más importante en este sentido será incentivar la inversión y liberar las obras públicas para reactivar la economía en distintas industrias.

Bajan entre 15 y 20% los fletes en Occidente

Sobre este efecto de desaceleración e incertidumbre que suele frenar y mermar algunas inversiones, José Antonio Rivas Barba, Vicepresidente de la CANACAR en Occidente, dijo que con este fenómeno se registraría una baja de entre 15 y 20% en el traslado de mercancías en la región a finales de año.

“Durante el primer semestre teníamos una buena inercia en el sector, con buena actividad en los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas, pero para el resto del año la actividad cayó y, en el mejor de los casos, fue intermitente. Movimientos de importación y exportación cayeron considerablemente”, explicó.

No obstante, y también como suele pasar en el segundo año del sexenio, hay una expectativa importante de empezar a recuperar terreno hacia 2020, con inversiones, proyectos y buenas oportunidades de negocio.

Aunque advirtió que la iniciativa del Gobierno estatal para restringir y cobrar la circulación del autotransporte de carga en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), sin duda haría mucho más difícil el crecimiento, desarrollo y competitividad de toda la economía de la entidad.

“No hay que dejar de trabajar”

A pesar de que Nuevo León y prácticamente todos los estados fronterizos al norte del país se caracterizan por una importante actividad de autotransporte, la desaceleración del sector también se ha manifestado en la región.

Rogelio Montemayor, Gerente General de Transportes MonRo, señala que muchas empresas de la zona siguen manteniendo sus niveles de servicio y de calidad, pero que muchas otras han tenido que batallar para hacerle frente a un año complicado para la economía en general.

“Es como en todo, siempre hay que trabajar, y en momentos difíciles, aún más. Sin duda 2019 ha sido un año complicado no solo para el autotransporte, sino para todo el país. Y por experiencia sabemos que cuando el tiempo apremia, no hay que dejar de esforzarse y consolidar todo lo bien que se ha hecho”, dijo.

Así que para 2020, cuando probablemente se reactiven las inversiones pública y privada, habrá mayor certeza sobre políticas económicas e incluso sobre el marco normativo que rige al sector. Se espera que se presenten posibilidades reales para que sea un mejor año que este complicado 2019.

TyT