Su empresa de autotransporte tiene cualidades que la hacen única y que pueden catapultarla. Conozca cómo posicionar su marca y afianzar su prestigio

Ricardo Lira

En una empresa de autotransporte los colabora­do­res de todas las áreas venden, desde el director general hasta los operadores, a través de la ca­lidad del servicio que ofrecen y del cumplimiento de las demandas de sus consumidores.

Imagine a un gerente de ventas ganando la confianza de un cliente, al responsable de las flotas coordinando y optimizando cada ruta, a un conductor de un vehículo de carga que vi­gi­la su forma de manejo y cuida la mercancía, o al mecánico que mantiene en excelentes condiciones a las unidades. Toda esta labor que desempeña el equipo completo se traduce en la imagen frente al cliente y en la reputación de la organización.

En este sector hay 150,000 empresas compitiendo en el mismo mercado; no obstante, su compañía posee valores y cualidades que la diferencian del resto. Éstos pueden jugar a favor si logra transmitirlos y si utiliza los canales adecuados.

“Un plan de marketing puede ayudar a las compañías a alinear su estrategia de negocio encaminada a posicionar la marca de la empresa, con todos los atributos que la hacen única y deseable, para que tanto clientes actuales como potenciales prefieran sus servicios y no los de otras empresas”, señala Carolina Cachón, Directora General de la consultora Unilem.

En este sentido, recomienda que las áreas estratégicas de la compañía estén involucradas y asuman un rol dentro de un comité para definir los objetivos del negocio: cuál es su meta de crecimiento en número de proyectos, número de clientes, venta de servicios y vo­lumen de ventas; de tal modo que el desarrollo del plan de marketing con sus diferentes programas: gene­ración de demanda, posicionamiento de marca y co­mer­cialización, sean efectivos.

Siga estas estrategias para posicionar su marca

Inicie con el pie derecho

Conozca cómo se encuentra la comunicación de la empresa hacia sus socios y clientes, cuánta gente la identifica dentro de su sector −ya sean compañías del mismo giro u otras− y cuál es su prestigio. Realice un análisis pa­ra identificar ventajas competitivas, oportu­ni­da­des de negocio, competencia y el mercado meta. Estos aspectos se desarrollan con infor­mación que apor­ta la dirección general, la comercial y la de mercadotecnia de la organización. Se puede recurrir a servicios externos de consultoría y así efectuar en conjunto este análisis.

Con base en la información obtenida, defina qué es lo que necesita dar a conocer, qué fortalezas destacar y qué oportunidades cubrir para poder resaltar lo que la organización ofrece. Precio, calidad, puntualidad, servicio, ¿qué hace diferente a su compañía? Este diagnóstico se lo mostrará.

“Las empresas tienen diversidad de diferenciadores, de los que muchas veces nadie se entera o utiliza de una forma óptima. Este diagnóstico es una buena oportunidad de saber cuáles son los puntos fuertes, los puntos débiles y de qué forma po­de­mos comunicarlos”, señala Fer­nando Mercado, creativo de la agencia Band of Insiders.

Encuentre la esencia de la empresa

Las empresas deben definir su propio carácter y personalidad, conocer sus valores y estar identificadas como organización, pues con base en ello se darán a conocer hacia afuera con mensajes claros, contundentes y, sobre todo, verdaderos.

“Todas las marcas tienen personalidad, y ninguna empresa está exenta de tenerla”, señala Mercado. “Las empresas de autotransporte no se excluyen, también necesitan tener esa personalidad, estar ahí como cualquier otra marca y diferenciarse”.

Entonces, trabaje para saber qué principios y cualidades identifican a la compañía y es­mérese en garantizar que todas las accio­nes de la organización es­tén en sintonía con sus va­lores. Será así como sus actos estarán comunicando lo que la firma realmente es. Este pun­to es fundamental, pues el lazo que se esté cons­truyendo con clien­tes y socios será auténtico, coherente y podrá lograr que se identifiquen, comprometan y vinculen con su marca.

Conquiste al cliente

La comunicación no debe ser la misma para los socios de negocios que para los consumidores. En esta fase de su estrategia, defina qué es lo que requiere transmitir y cuál es el momento preciso. Estos elementos darán forma a su proyecto y podrá construir una empresa atractiva.

• Contenidos

Todas las empresas, sin excluir nin­guna, deben acercarse a las audiencias a través de información muy es­pecífica que lle­gue a los clientes, que haga que se fijen en la marca y que propicie la adquisición de productos o servicios.

• Vocero

Un directivo o el CEO de la empresa, puede mos­trar a clientes y me­dios de comunicación los servicios de la firma y ser la fuente principal para dar a conocer todos los contenidos.

• Canales

De acuerdo con el Estudio de Inver­sión en Comunicación en Internet 2016, en México hay al menos 68 mi­llones de internautas, lo que representa el 57% de la población. La evolución digital obliga a que las empresas cuenten con un sitio web que genere la suficiente confianza para que el mayor número posible de visitantes dé el siguiente paso hacia una compra. Este espacio debe albergar información de la empresa, sus servicios, costos, cobertura geo­gráfica, contacto, proyectos y rec­ono­cimientos. Vincule el sitio a las redes sociales que admi­nistre la empresa.

Los contenidos pueden llegar por redes sociales −donde principalmente están las audiencias jóvenes− o por medios tradicionales, que dan prestigio. Revise dónde está la audiencia a la que busca llegar, pues no todos ocupan Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat. El público está muy segmentado, por lo que se debe revisar hacia dónde apuntar la estrategia.

Las redes sociales son un arma de dos filos: así como pueden elevar a las compañías por los cielos, pueden tirarlas. Por ello hay que centrarse en una, alimentarla lo suficiente y revisar lo que la gente está replicando. Recuer­de que éstas son una herramienta de interacción, donde las marcas se exponen muchísimo porque la gente comenta y cuestiona.

“Las empresas, por querer estar en to­do sacan su canal de Facebook, Twitter, YouTube, pero muchas veces repre­sentará una tarea cara y titánica estar nu­triendo esos canales. Lo importante de esas herra­mien­tas digitales es tenerlas con conte­nido, siempre es­tar interesando a la audiencia y mantenerla allí”, explica Mercado. Aunque no es un sector nuevo, muy pocas empresas se arriesgan a sacar provecho de las relaciones públicas.

En cuestión de costo-beneficio tienen muchísimo que ofrecer porque no solamente ayudan a promocionar algún producto o servicio de la organización, sino a darle prestigio a la mis­ma empresa: que líderes de opinión, que gente influyente esté hablando de la firma y que con base en esto convenzan a otras personas para que adquieran sus productos o servicios.

“Muchas veces desvalorizamos o no conocemos qué servicios brinda (una empresa de autotransporte) o qué ventajas ofrecen unas sobre otras, por lo que crear contenidos −a través de las relaciones públicas− que digan qué es lo que ofrece, es un medio muy importante de posicionamiento y de llegar a las audiencias de negocios o de clientes finales que pueden representar oportunidades muy grandes”, explica Mercado.

La inversión en relaciones públicas se recomienda vaya a la par de la de me­dios publicitarios, con frecuencia se pue­den crear simples mensajes con cientos o miles de réplicas. La clave para posicionar su marca está en la diversificación de las estrategias, porque todo se nutre de todo y de todas se pueden obtener beneficios.

TyT