El corazón de un negocio está en sus finanzas. Cuidar cada peso que se gasta en una empresa de autotransporte es indispensable para garantizar su operación y rentabilidad. En un año de austeridad, vigile que no haya fugas de dinero y maximice los procesos de su compañía.

Mayra Pérez Cerón

Antes de recortar, controle Para la gran mayoría de las compañías de autotransporte, uno de los grandes retos es identificar cómo mejorar los costos de operación para así ofrecer precios justos a sus clientes y mante­nerse dentro del mercado.

En un sector altamente competitivo en el que participan organizaciones na­cionales y extranjeras de diversos tamaños, la planificación de los gastos es un factor clave para el equili­brio de cual­quier empresa. Pero esta proyección debe enfocarse no so­lo en los re­cor­tes, sino en un mejor apro­vecha­miento de los recursos. ¿Có­mo? Con vigilancia.

La vida de los organismos privados dependerá de la supervisión del flujo de efectivo para asegurar que pue­da seguir invirtiendo en lo que realmente le reditúa.

Las empresas cubren sus nóminas y operación, pero también desembolsan una buena cantidad en consumibles, pago de renta de oficina, adquisición de equipos, se­gu­ridad, uniformes, papelería, man­te­­ni­miento y refacciones, entre otros. Todos éstos son gastos que repercuten en la salud de las finanzas, sobre todo cuando no hay claridad en cómo se gasta.

Las compañías en Méxi­co destinan hasta un 40% del total del gasto de la organización en costos indirectos, de acuer­do con la firma Concur México. En las PyMEs se hace más crítico controlar cada peso que se gasta.

Por ello, para asegurar la eficiencia en las operaciones, es indispensable que los gastos indirectos sean integrados a una política y revisar periódi­camente que se esté desembolsando no más de lo necesario.

La tarea de identificar quién en la empresa está gastando más, qué pro­veedores captan la mayoría de los recursos y a cuáles se les está comprando con mayor frecuencia puede rea­lizarse auto­matizando los procesos a través de nuevas tecnologías.

Rosana Bobadilla, Directora de Concur México, afirma que las aplicaciones tecnológicas facilitan la ope­ración en las finanzas y son pilares del éxito de cualquier empresa, pues agilizan procesos que requieren grandes inversiones de tiempo.

Su firma, por ejemplo, ofrece soluciones móviles de administración de gastos a través de las aplicaciones Travel, Expense e Invoice, con las que es posible llevar un control preciso de los costos y flujos de efectivo asociados con viajes, gastos y facturas.

Los beneficios, explica, consisten en dejar de trabajar a ciegas al proveer a los ejecutivos de finanzas reportes, tableros de control y métricas para identificar excepciones en la política de gastos de la empresa, o bien, detectar áreas de oportunidad para mejores negociaciones o convenios con condiciones más favorables.

Con la implementación de estas plata­formas móviles, las compañías pueden lograr un ahorro de hasta 15% en el pago a sus proveedores.

Lorena Méndez, Gerente de Finan­zas de Navistar México, compartió que al integrar la herramienta de Expense la armadora ha ganado tiempo, eficiencia, simplificación y control.

Vigile y ahorre en combustible

Para el ahorro y optimización de una compañía todas las acciones cuentan. Supervisar el gasto en distintas varia­bles dará a las empresas grandes be­neficios. Entre las expresiones populares hay una que reza: “cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos”. Justamente, existen áreas a las que se les debe prestar atención para evitar fuga de recursos.

Por ejemplo, llevar un control del combustible −esencial en la operación de cualquier empresa de autotransporte−, es una medida indispensable, aunque no basta contabilizar las cantidades que se con­sumen. La ca­pacitación de ope­ra­do­res, la selección de unida­des, el equi­pamiento y su mantenimiento son factores que inciden en el ahorro de diesel que han llevado a pequeñas, media­nas y gran­des compa­ñías a ser eficientes.

De acuer­do con la Secretaría de Medio Ambien­te y Re­cursos Na­tu­rales (SEMARNAT), llevar únicamente un control de diesel y gasolina permite ahorrar un 5% de los mismos, pero promover entre los conducto­res un entrenamiento tiene un aho­rro potencial de combustible de hasta 50%. Ello se debe a que aprenden a eficientar la potencia y torque del motor, frenar y ace­lerar suavemente, conducir con prevención, realizar cambios de velocidad progresivos y optimizarlos.

La correcta conducción, reforzada mediante la capacitación, mejora el rendimiento del combustible y brinda un mayor cuidado de las llantas, lo que trae consigo una disminución significativa de los costos de mante­nimiento y economiza en los gastos de operación.

Otras medidas que ayudan, indica la dependencia, son la reducción de la ope­ración en ralentí, con 5%; el mantenimiento preventivo, que da hasta 15%; la logística, al menos 15%, y la selección y especificación ve­hicular, con hasta 30%. Todo lo anterior se traduce en una flota con un desempeño óptimo que da ganancias y que puede ser reconocida por su eficiencia.

En este sentido, el Pro­grama Transporte Limpio de la SEMARNAT, vigente desde 2008, busca ser un incentivo para que más compañías reduzcan su consumo de combustible y, en consecuencia, disminuyan las emisiones contaminantes que da­ñan la atmósfera.

Judith Trujillo, Subdirec­tora del Sector Transporte de dicha Secretaría, explica que este proyecto pretende formar un círculo virtuoso entre las empresas transportistas y las usuarias, es decir, entre aquéllas que adoptan estas medidas –de ahorro de combustible y emisiones de CO2–, y las que contratan a firmas eficientes adheridas a este plan.

David Aceves, Director General de Autocarga Pelusqui, comparte que para su empresa el combustible representa el 51% del gasto de ope­ración, por lo que la estrategia que han seguido es, apoyados por la SEMARNAT, capacitar a sus ope­radores en conducción técnico-económica y que éstos tengan co­no­cimiento de cómo sacar provecho al área verde, que se refiere a cuando el motor da la mejor velocidad y fuerza, pero con menor consumo de combustible.

Aunado a esto, han creado dormitorios en su patio de Nuevo Laredo para que los conductores descansen fuera del tractocamión. De esta ma­nera, evitan que la unidad permanezca encendida por horas para hacer funcionar el aire acondicionado, con lo que se ahorran 1,300 pesos por vehículo. Una unidad de carga en ralentí gasta seis litros de combustible por hora, advierte.

Tome la delantera

El alza en el precio del dólar, las nuevas condiciones co­merciales con Estados Unidos y el aumento en los combustibles han te­nido repercusiones di­rectas en el autotransporte al incrementarse el costo de los vehículos, las refacciones que son importa­das, las llantas y todos los insu­mos que requiere el sector.

Ante este escenario, la configuración de unidades y el uso de nuevas tecno­lo­gías pueden ser fundamentales para mantener tarifas competitivas y optimizar los recursos.

Parte del éxito de las empresas −sobre todo en periodos de turbulencia e inestabilidad−, consiste en retar su funcio­namiento y desarrollar soluciones creativas a sus problemas para posicionarse en la delan­tera de la competencia.

David Aceves señala que su compañía ha analizado las necesidades del tipo de rutas que siguen, por lo que sus vehículos son configurados de acuerdo con el peso que deben arrastrar, los kilómetros a recorrer y la clase de conductores con los que cuentan.

Entre los ajustes a los que están apostándole se encuentran transmisiones de 13 velocidades, la configuración de camiones 6×2, la adquisición de motores de última ge­neración, y parametrizar las unidades a fin de que alcancen la velocidad máxima permitida dentro del área verde.

Además, el uso de neumáticos X One de Michelin, con los que el vehículo sufre menos fricción por arrastre, y tecnología aerodinámica para tractocamiones y remolques.

El tractocamión adecuadamente configurado y parametrizado está dando a Autocarga Pelusqui un ahorro de 6% de combustible, mientras que la tecnología aerodinámica en el re­molque y el tractor, un 8%, es decir, un beneficio total de 14%.

El trabajo con­­junto entre em­presas y clien­­tes también es redi­tua­ble en la mejora de costos. Un ejemplo de lo que es­ta compa­ñía está implementando es coordinar con los clien­tes la carga a transportar para no tener los remol­ques parados.

Un camión dete­nido, aun­que no esté trabajando, llega a cos­tar 2,800 pe­­sos cada 24 horas. Por ello, dejar al usua­rio una ca­­ja de stock y pasar por ella cuando es­té lista es una si­ner­gia con be­ne­­ficios com­par­tidos.

Renueve

En el autotransporte, las llan­tas repre­sentan el tercer costo de ope­ración más importante, des­pués del vehículo y el combustible. Las or­ga­nizaciones que llevan un meticuloso re­gistro del gasto de sus neu­má­ticos nuevos, un buen man­tenimiento de sus unidades y una adecuada vigilancia del desem­pe­ño de las llantas tienen la posibilidad de lo­grar aho­rros sustancia­les.

La selección de marcas pre­mium garantiza seguridad y ahorro de combustible, pero representa una gran carga económica para las empresas.

Elizabeth Ventura, Pre­sidenta de la ANDELLAC y empresaria distribuidora, afirma que el actual periodo de vulnerabilidad es una buena oportunidad para la industria del renovado de neumáticos, pues las empresas tienen la posibilidad de un ahorro de hasta 30% en el costo original de una llanta nueva premium.

“Una llanta renovada garantiza seguridad porque el casco que le precedió como una rueda original nueva ya probó su desempeño. Ese neu­mático ya caminó en promedio 150,000 kilómetros; entonces, el re­novado de ese casco, bien cuidado, va a darle un ren­dimiento igual al de una llanta nueva y con la misma seguridad”, señala.

Es importante hacer una primera inversión para adquirir neumáticos de alta tecnología, ya que ese desembolso tendrá una vida larga a través de tres o hasta cuatro procesos de renovado.

En el primer renovado, las compañías ahorran en principio el 60 o 66% del costo de una llanta nueva. Y si se va sumando el número de renovados, el ahorro se incrementa considerablemente. De ahí la im­portancia del registro de rendimiento de los neumáticos.

“Cuando no se lleva el control y el re­gis­tro puntual del rendimiento de la llanta no puedes medir tu ahorro. Sin embargo, las flotas más importantes sí lo hacen y lo tienen más que probado”, asegura.

Añade que las llantas para avio­nes se re­nuevan hasta 12 ve­ces, lo que de­muestra que los procesos se rea­li­zan bajo estrictos es­tán­dares de calidad. El beneficio también es para el medio ambiente, ya que de no existir esta opción, la cantidad de desechos de neumáticos en el país se triplicaría.

TyT