Además de la eventual renegociación del Tratado de Libre Comercio, Rogelio Montemayor, Presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), explica las acciones y objetivos planteados para hacerle frente al alza de combustibles, el incremento en la inseguridad y los acuerdos sobre el Reglamento de Tránsito de Nuevo León.

Oliverio Pérez Villegas

Rogelio Montemayor, Presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR)

A dos años de haber tomado las riendas de la CANACAR, Montemayor Mori­neau hace una lectura de lo que le espera al sector en el 2017: consolidar al micro y pequeño transportista sigue siendo una de sus principales apuestas.

Sin embargo, el autotransporte nacional vive un momento en el que no hay que descuidar las diferentes trincheras. La inminente modificación del TLCAN, por ejemplo, implicará una reorganización en la forma de intercambiar mercancías entre México y Estados Unidos.

El 8 de marzo la CANACAR celebrará su Asamblea General y, de no haber una segunda planilla, Rogelio Montemayor será ratificado para un tercer periodo.

Sobre este tema, Montemayor es contundente al decir que si bien en este momento no hay una propuesta concreta sobre cómo podría ser el comercio internacional entre ambas naciones, un punto clave será el tiempo en frontera, es decir, la CANACAR entiende que Estados Unidos refuerce sus políticas de seguridad, pero esto no tendría que repercutir en la logística y competitividad del autotransporte.

“Hay que trabajar para agilizar los procesos en la frontera a fin de beneficiar la competitividad en ambos países, tanto de entrada como de salida. En caso de afectar el tema y volver a ocho o 10 horas en frontera, no habrá suficientes camiones, transfers y mercancías llegando a su destino de acuerdo con los tiempos estipulados. Si no se pueden mejorar los tiempos de cruce, que tampoco empeoren”.

En este sentido, explica, es importante hacer consideraciones alrededor de la industria automotriz, ya que si bien ésta ha asumido un papel protagónico en la vida económica del país, el autotransporte viene amalgamado no solo con el producto terminado, sino con toda la proveeduría de las plantas fabricantes y de las empresas satélite que trabajan de forma indirecta para la producción de vehículos.

Por esta razón es importante estar preparados para la diversificación del mercado, ya que si las políticas estadounidenses atentan contra la relación comercial entre ambos países, los empresarios mexicanos deberán estar listos para mirar hacia los puertos o terminales ferroviarias. “La última milla siempre demandará camiones, y por eso los transportistas deben estar prevenidos para las exigencias del mercado”, agrega.

Acreditación del IEPS

Frente al alza de los combustibles, la CANACAR está consciente de que no hay vuelta atrás y entiende la liberalización del mercado; sin embargo, al ser el diesel el principal gasto de operación del autotransporte, la Cámara ya hizo una petición formal al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para poder acreditar el 100% del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

Hasta el momento, los empresarios del transporte pueden acreditar este impuesto contra el ISR, pero no contra el impuesto al valor agregado (IVA). Es por esto que hicieron la petición, ya que además, repercutiría en el fomento de la formalidad en el sector, pues los transportistas que optan por comprar combustibles robados o adulterados no tendrían este estímulo y los regulares sí. “Hagamos que la informalidad sea más cara y que la formalidad sea más rentable”.

Una de las principales peticiones de la Cámara es poder acreditar el 100% del IEPS a combustibles contra ISR e IVA.

En tanto el SAT ofrece una respuesta, la CANACAR hace un llamado al gremio transportista para reconfigurar la forma en que calculan el costo de operación, pues desde el pasado 21 de febrero el precio de los combustibles fluctúa a diario. Esto quiere decir que el ajuste del servicio no siempre será el mismo.

La propuesta de la Cámara está enfocada en establecer un esquema  de Servicio por Ajuste del Combustible, a fin de que proveedores y usuarios del transporte no estén negociando todos los días ni cada semana por lo que se refiere al diesel. Se trata de una herramienta usada en distintas partes del mundo e incluso en otras modalidades, como el transporte aéreo y ferroviario.

Como parte de la instrucción del Distintivo CANACAR, ya están introduciendo un apartado para explicar los beneficios de esta forma de calcular el servicio, y aun cuando no se trata de una medida impositiva, implementarla podría traer beneficios para ambas partes.

Inseguridad: un reto impostergable

La tipificación del robo al transporte como delito federal no puede quedar como un tema del año pasado. Al contrario: ante un aumento de más del 50% en esta estafa, las autoridades correspondientes deben dar respuesta a las exigencias de quienes han padecido el calvario que supone denunciar un delito todavía del fuero común.

Si las jurisprudencias son locales o estatales, reportar el robo de un camión o de la mercancía se puede convertir en un asunto lento, cansado y desgastante para el empresario del transporte. Además de la tardía reacción de las autoridades, pues el típico caso de un robo realizado en la frontera entre dos estados, suele terminar en levantar la denuncia en la agencia incorrecta, pues ahí no ocurrió el incidente.

Por otra parte, Montemayor explica que hay agremiados a la Cámara que reportan un aumento desproporcionado en las pólizas de seguro, que puede ir desde el 40 hasta el 200 por ciento. Incluso hay aseguradoras que ya no ofrecen el servicio, lo que implica contratar un seguro con cláusulas mucho más rígidas. Sin embargo, cada vez hay menos opciones.

¿Y Nuevo León?

El pasado 14 de febrero se terminó la tregua de 45 días que había concedido la Asociación Mexicana de Alcaldes de Nuevo León (AMA) a transportistas que cruzan por los 11 municipios del estado que conforman el área metropolitana, y por cuyas vialidades ahora está restringida la circulación de unidades de carga.

A través de la Cámara de la Industria de la Transformación de Nuevo León, los transportistas afectados por las nuevas disposiciones han estado en constante diálogo con la AMA para acordar la forma en que tendrán que operar, ya que desde el primer día ha imperado la falta de transparencia en la revisión y cumplimiento del reglamento.

Debido a la inseguridad, hay agremiados de la CANACAR que reportan incrementos de entre 40 y 200%en las pólizas de seguro.

Lo que proveedores y usuarios del transporte piden sobre este tema es claridad, pues el móvil de la nueva reglamentación es ecologista y vial, de tal manera que ahora los municipios obligan a los transportistas a pagar permisos de circulación, sin considerar que fueron las mismas autoridades quienes otorgaron los permisos para los industriales establecidos ahí.

De no ser precisos en la aplicación, se corre el riesgo de desabasto y de alza en los costos del servicio, ya que pagar por un permiso repercute directamente en la operación del transportista, lo que podría incidir directamente en el usuario final. Además, desde luego, de la complejidad logística, pues mientras un municipio interprete una cosa y el vecino otra, quienes padecen son los transportistas, enfatizó Montemayor.

Por el tercer año

Este 8 de marzo la CANACAR celebrará su Asamblea General y, de no haber una segunda planilla que postule a un candidato para presidir el organismo, Rogelio Montemayor enfrentará los retos del sector durante su tercer año como líder de la cúpula, toda vez que así lo establecen los estatutos de la Cámara.

Montemayor no tiene duda de que para cosechar lo sembrado deberá darle continuidad a los dos años que ha estado al frente de la CANACAR. El primero, recuerda, fue de reconocimiento y adaptación; durante el segundo se empezaron a ver algunos frutos, ahora el tercero tendrá que ser de maduración de lo hecho por todo su equipo.

Si bien la Cámara no había vivido tantos retos en un mismo periodo, el empresario confía en que con el esfuerzo de todos los agremiados, de las autoridades y de los usuarios del transporte, el sector nacional saldrá adelante en medio de un año que no ha dejado de poner las exigencias cada vez más altas.

TyT