Enrique González Muñoz, un empresario joven y con el transporte impregnado en las raíces familiares, nos cuenta cómo fue desarrollando un negocio que se ha ido diversificando con la experiencia, el conocimiento y la profesionalización de cada área estratégica que conforma Express MG.

Oliverio Pérez Villegas

Enrique González Muñoz.

El 24 de agosto se tiene contemplado firmar el acta constitutiva del Clúster de Logística y Movilidad de Guanajuato, un proyecto que busca descongestionar las vialidades y fomentar la inversión en pro de la seguridad y eficiencia en el sector; Enrique González Muñoz será el presidente de la organización.

El origen de este sueño se remonta a 1991: tres socios, 12 camiones y el ímpetu para crear una empresa que atendiera a un nicho de mercado con un potencial aún no explotado en el autotransporte nacional. Los hermanos Enrique y Francisco González Muñoz, y Jorge Méndez Mendiola, dejarían atrás su experiencia en Transportes Castores para constituir formalmente Express MG.

La oportunidad era clara: la empresa buscaría atender zonas del país no cubiertas. Al estar establecida en León, Guanajuato, Express MG se ocuparía de la carga regular hacia puntos estratégicos como Mérida, Chiapas y la Riviera Maya, en la época en que iniciaba el apogeo turístico en esta zona.

A pesar de la crisis del 94 y de la devaluación del 95, más los brotes de inseguridad en las carreteras del sur, la empresa avanzó con paso firme. Hacia 1997, la ciudad de Ticul, en Yucatán, les abrió un nuevo horizonte: la manufactura de calzado fue el eslabón perfecto para llevar y traer insumos de León y Guadalajara, principalmente.

La carga consolidada empezó a marcar los primeros años de Express MG. De igual modo, su presencia en Quintana Roo les abrió las rutas hacia Playa del Carmen y Chetumal, puntos estratégicos junto con Tuxtla Gutiérrez y la capital de Oaxaca. En ese momento, el 80% de su operación se concentraba en el sur del país.

El boom automotriz

Así continuó la expansión de la empresa durante el naciente siglo XXI hasta que, de la mano de la delegación CANACAR en León, Enrique González gestionó una licitación ofrecida por una armadora japonesa que precisaba proveeduría automotriz. En su calidad de delegado, reunió a las 50 empresas más importantes en este rubro.

Mazda le pidió participar, pero no conocía el segmento. La propia armadora le ofreció capacitación y resultó seleccionada como un proveedor de respaldo y sin rutas establecidas: “Fue un año de gran aprendizaje para nosotros y no solo por haber descubierto un nuevo horizonte, sino por el gusto de participar en un nicho con tanto potencial”.

La participación de Express MG en la proveeduría automotriz fue tan oportuna, que la propia empresa creó una división especializada para atender este segmento. Hoy, 40% de su operación está dedicada a este rubro y el otro 60% sigue enfocado al sur del país.

“Originalmente contemplamos la posibilidad de atender un porcentaje de 20-80, ya que no queríamos descuidar lo que nos había llevado hasta donde estábamos, pero una vez que vimos que teníamos el conocimiento, el talento y la capacidad para diversificar nuestra operación, dimos este paso”, explica González Muñoz.

La exigencia de este sector, agrega, es mucho mayor, ya que las armadoras tienen estándares elevados y contratan proveeduría de la más alta calidad. Por esa razón, los transportistas que han aprovechado este auge, han tenido que apostarle a la profesionalización.

Esto quiere decir invertir en certificaciones. Desde la ISO 9000, Marca Guanajuato y Transportando al País, Express MG ha entendido que se trata de esfuerzos que los posicionan en un mejor nivel de cara a los usuarios del transporte.

Además, la renovación de la flota, la capacitación de operadores y de personal administrativo, complementan una estrategia integral para conseguir los objetivos de la empresa.

Los factores clave de la operación

La ubicación geográfica de Express MG es invaluable. “Estar en el Bajío es estar en el corazón logístico de México”. Esto les permite transportar mercancías de alto valor agregado y conectar con más generadores de carga lo que, evidentemente, requiere más exigencias como el just in time o just in sequence.

“Asimismo, la profesionalización va de la mano de la modernización del parque vehicular. El promedio de vida útil de los camiones en la empresa era de nueve años, ahora bajamos a seis y la idea es bajarlo aún más”.

Sobre su flota, el empresario detalla que cuentan con 78 camiones, equipados con cajas de 53 pies. Usan tortons para viajes consolidados y de proveeduría automotriz, 16 rabones solamente para este último segmento y también tienen ocho camiones de bajo rango para ambas divisiones. Para la recolección, usan 18 camionetas en todo el país.

“Apostarle a la profesionalización permite romper paradigmas, ya que en México hay muchos camioneros y pocos transportistas. Si la maquila y la producción crecen y se desarrollan, sería preocupante que nosotros no aprovecháramos ese crecimiento. Las empresas tratan de competir en un mercado contra informales, con diferencias abismales en prestaciones y seguridad social, con camiones que no están en las mejores condiciones, que compran huachicol. Ante esto las armadoras, las trasnacionales y los generadores de carga, voltearán a ver a las que se profesionalicen. A la larga, los que no lo hagan, desaparecerán”.

Cinco factores para dar el siguiente paso

El autotransporte en México enfrenta muchos retos todos los días. La inseguridad, la infraestructura carretera, los peajes, las configuraciones vehiculares y la vigilancia de las normas, entre muchos otros.

Para superar estos retos, Enrique González Muñoz enlista cinco factores que podrían hacer la diferencia entre una empresa que se queda estancada y una que da el siguiente paso ya que en las empresas no puede haber “todólogos”. Ése es uno de los principales signos de estancamiento.         

1. Atención al público

Quién da la cara por una empresa. Puede ser una recepcionista, un gerente, un operador, un mecánico o hasta un policía. Lo recomendable es definir perfectamente el rol de quién dará atención al público.

2. Mantenimiento

Aquí sí, el personal técnico es el responsable del correcto funcionamiento de los vehículos, de plantear los mantenimientos preventivos y atender los correctivos. Zapatero a tus zapatos.

3. Seguimiento

Las empresas de autotransporte ofrecen un intangible, y como tal, el servicio que dan requiere un acompañamiento para resolver las necesidades específicas de cada cliente.

4. Recuperación de la cartera

En el autotransporte se requieren especialistas que recuperen la cartera del servicio ofrecido, ya que en muchas ocasiones hay empresas que encargan este asunto crucial a personas que no cuentan con el perfil adecuado.

5. Capacitación

El siguiente paso es que las empresas de estructura familiar, interesadas en ser institucionalizadas y que aún tienen resistencia al cambio, busquen opciones como diplomados enfocados en los dueños, para que se haga el cambio completo.

Con esta visión, Express MG ahora es una compañía más sólida, fuerte y madura: tiene una plantilla cercana a las 280 personas, con seis socios y, de acuerdo con las expectativas del mercado, sus dos principales líneas de negocio seguirán creciendo con las demandas del sector.

TyT