Reconocida por su tradición y arraigo en la sociedad cordobesa, la familia Bueno abrió las puertas de sus instalaciones para dar a conocer su historia, operación, y compartir la transformación que están a punto de experimentar.

Daniela RodrÍguez Pelayo

Sergio Bueno, Director General de Transportes Bueno y socio de Transportadora y Distribuidora Isabel.

Invitada por un general del Gobierno de Porfirio Díaz, la familia Bueno llegó al país procedente de España para instalarse en un pueblo cercano a la ciudad de Córdoba, Veracruz. A la muerte del patriarca, doña Isabel, madre de tres hijos, quedó al cuidado de los niños, a quienes sacó adelante con su trabajo y esfuerzo.

En reconocimiento a la fortaleza de la madre, sus hijos no dudaron en ponerle su nombre a todos los negocios  emprendidos al crecer, que dicho sea de paso, han sido muy exitosos. Esta tradición se extendió hasta la tercera generación de la familia, cuando Emilio Bueno, nieto de doña Isabel, le puso a su empresa de autotransporte el nombre de su abuela.

Dedicado a otros negocios como el café, arroz y autos, Emilio Bueno, uno de los principales referentes del transporte en Córdoba, incursionó en la operación de tanques en 1973, a través de Transportadora y Distribuidora Isabel. Todavía un poco ajeno al tema del movimiento de mercancía, nombró a Enrique Rustrián Gerente General de la empresa, quien hasta la fecha, sigue siendo un pilar en el desarrollo operativo de esta compañía.

Hoy en día, Transportadora y Distribuidora Isabel cuenta con 77 vehículos equipadas con tanques de aluminio y acero inoxidable, los cuales suman alrededor de 155 entre fulles y sencillos, dedicados a la atención de Pemex y a la transportación de productos petroquímicos para la industria privada.

En un recorrido por el sureste mexicano, es muy fácil identificar a los vehículos de esta línea de transporte, ya que todos se caracterizan por tener “Chabelo” rotulado en el deflector. Muchas personas piensan que éstos pertenecen al personaje que hiciera popular Xavier López, sin saber que lo que hay detrás de este apelativo es el homenaje a la figura de doña Isabel.

Sergio, hijo de Emilio Bueno, comenzó a trabajar desde los 19 años en la empresa familiar. En entrevista para TyT, relató que por instrucción de su padre, estuvo inmerso en diferentes áreas de la empresa para empaparse de toda la operación. Inició haciéndose cargo de las llantas, pasó por el almacén, tráfico y formó parte de la administración de la empresa.

Con 10 años de experiencia en Transportadora y Distribuidora Isabel, Sergio Bueno tomó la decisión de buscar nuevas oportunidades de desarrollo, así que le compró unos camiones a su padre y rentó algunos remolques para iniciar su propio camino en el traslado de mercancías en sociedad con sus hermanos. Fue así como en 1996, Transportes Bueno vio la luz para iniciar el servicio de carga regular.

El primer cliente de la empresa encabezada por Sergio Bueno fue Fertilizantes de Centroamérica, el cual les sirvió para arrancar, pero pronto se vieron en la necesidad de diversificar su cartera e incursionar en Walmart, Sam’s Club, Soriana y Comercial Mexicana; así como en la distribución de arroz, frijol y azúcar para otras empresas.

A la fecha, Transportes Bueno cuenta con una flota de 90 vehículos y 216 cajas, en su mayoría de 40 pies enganchadas en la modalidad de full. El 40% de la operación de la empresa está concentrada en Centro-américa, precisó el directivo.

Donde la falta de operadores no es un problema

Es común escuchar que uno de los principales obstáculos que enfrenta el autotransporte es la falta de operadores; no obstante, en las empresas de la familia Bueno esta situación no representa un inconveniente, pues han sabido promover entre sus colaboradores un ambiente cordial, de respeto y confianza, en el que les gusta trabajar y hacer carrera.

Sergio Bueno destacó que en su plantilla laboral cuenta con operadores que tienen hasta más de dos décadas de antigüedad. Él atribuye esta permanencia a que al ser una empresa familiar, han sabido cobijar a los colaboradores y darles el lugar de gran relevancia que les corresponde.

Un operador con problemas económicos y familiares, dijo, no tiene un buen desempeño, por lo que es necesario asegurarle pagos justos y puntales, pues pasa muchos días alejado de los suyos, así que necesita tener la tranquilidad de que en su casa hay los recursos requeridos.

Su oficina siempre está abierta para escucharlos, ayudarlos a resolver sus problemas y tomar en cuenta sus inquietudes. “A veces hay que hacerle un poco al psicólogo. Hay que conocerlos y entender sus diferentes formas de ser”, añadió el directivo.

Juntas pero no revueltas

Si bien la operación y administración de cada una de las empresas se mantienen de forma independiente, hace unos años se tomó la decisión de juntarlas en las mismas instalaciones, lo que de acuerdo con Bueno, ha resultado una acertada alternativa para hacer más eficientes sus costos. De tal suerte que comparten el mismo taller, almacén, llevan un mejor control del abasto de combustible y la renovación de unidades, lo que les permite mantener una antigüedad promedio de tres años.

Transformación desde adentro

Con el objetivo de unificar sus empresas bajo una misma identidad, proyectar su imagen por las carreteras mexicanas y sumar una nueva división de negocio a su portafolio de servicios, Transportadora y Distribuidora Isabel y Transportes Bueno se preparan para una transformación gráfica que las harán aún más visibles a los ojos del mercado.

En esta nueva etapa, los “chabelos” saldrán de circulación para agruparse bajo el nombre de su empresa hermana, Transportes Bueno, la cual se dividirá en tres ramas de negocio: líquidos, representada por lo que actualmente es Transportadora y Distribuidora Isabel; dedicado, y una nueva modalidad de carga consolidada, misma que operará en el Bajío y el sureste mexicano.

Sociedad a largo plazo

De acuerdo con Sergio Bueno, Kenworth del Este, responsable de proveer el mayor porcentaje de sus unidades, representa uno de sus principales socios de negocio, el cual ha sido determinante para promover el crecimiento de la empresa con unidades de última generación y ofrecer el respaldo de una red de servicio capaz de responder en cualquier ubicación las 24 horas de todos los días del año.

Esta relación comercial se remite a los inicios de las empresas de la familia Bueno, y al dar paso a las nuevas generaciones, se ha mantenido y consolidado, lo que en conjunto da muestra de la tradición y hegemonía del transporte de carga en la ciudad veracruzana de Córdoba.

Lo que hace falta

Uno de los problemas más graves que enfrenta el autotransporte a nivel nacional es el robo en las carreteras. Por ello, el directivo hizo un llamado para que las autoridades redoblen esfuerzos para ofrecer mayor seguridad, e igualmente conminó a las empresas a conducirse con honestidad y transparencia, para juntos, construir un entorno en el que puedan desempeñar su labor en un piso parejo y libre de corrupción.

Pidió mayor apoyo para aquellas empresas que, como las que él preside, operan en el marco de la formalidad, pues existe mucha burocracia y corrupción en el camino de los que quieren hacer las cosas bien. 

TyT