En puerta un nuevo paradigma para el sector a favor de la seguridad vial

El proyecto de Norma-087 (PROY NOM-087-SCT-2-2017) que establece los tiempos de conducción y pausas para conductores de los servicios de autotransporte federal, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de junio y estará en consulta pública por 60 días. Esta Norma, en esencia, representa una evolución en materia de seguridad vial; incluso existe consenso en cámaras y asociaciones del sector autotransporte sobre su necesidad y relevancia. Sin embargo, también requiere condiciones propicias de infraestructura para su implementación. La principal demanda de los autotransportistas para darle viabilidad a esta regulación, es la existencia de una red nacional de paradores seguros que garantice la integridad de los conductores, de las unidades y de la carga. Espacios vigilados, cómodos y con capacidad suficiente para dar servicio a todo operador que requiera cumplir con tiempo de pausa –30 minutos después de cinco horas de manejo− o incluso de descanso cuando alcance la conducción máxima de 14 horas como lo establece la Norma. Asimismo, la autoridad deberá trabajar en agilizar vías de comunicación y casetas de cobro, evitar bloqueos, optimizar tiempos invertidos en retenes a través del uso de tecnología, mejorar tránsito en zonas de mantenimiento de infraestructura carretera, comunicar a transportistas sobre incidentes de tránsito que afecten el flujo vehicular y sobre todo, castigar a los agentes que utilicen esta Norma como una herramienta más de extorsión y actos de corrupción. De parte del autotransportista de carga, se requiere un análisis detallado de todas sus rutas y operación actual, con especial énfasis en aquéllas que precisan más de 14 horas de conducción para alcanzar su destino. Expertos advierten que esto no será tarea fácil, ya que deberán repensar todo su modelo logístico y realizar las adecuaciones pertinentes, en algunos casos incluso dividir traslados entre dos o más operadores. También los generadores de carga jugarán un rol protagónico en este nuevo paradigma, pues al entender esta nueva restricción en el autotransporte, deberán negociar ajustes acordes a sus necesidades operativas. Otro de los elementos que provocará polémica e incluso incertidumbre en esta Norma, es el referente a la Bitácora de Horas de Servicio, ya que establece la posibilidad de formatos electrónicos o impresos, siendo estos últimos susceptibles de alternación. Por ejemplo, en Estados Unidos, a partir del 18 de diciembre de este año se eliminará la posibilidad de bitácora en papel para hacer la transición hacia una electrónica. Estamos ante un hecho que puede sentar las bases para una nueva era en el autotransporte, y bien instrumentada, esta Norma pronostica una mejora sustancial en la seguridad vial. Hagamos todo lo necesario para que no se convierta en letra muerta. equipo editorial