El cliente siempre es el rey… pero en época de incertidumbre aún más

El cliente siempre es el rey… pero en época de incertidumbre aún más Para México el entorno no luce alentador, pero aún menos para el autotransporte, debido a que tanto vehículos como refacciones utilizan como moneda de referencia el dólar –hoy por las nubes− y por otro lado el diesel, principal costo de operación, registra un incremento de alrededor de 20 por ciento. Ambos factores obligan a las empresas de autotransporte a realizar un profundo diagnóstico sobre su situación actual y acometer acciones inme­diatas sobre control de gastos, eficiencia operativa e incluso redimensio­nar su crecimiento, conforme señalan expertos en estrategia y gestión de negocios.

La buena noticia es que este entorno de incertidumbre obligará a todos a dar lo mejor de sí, ya que hoy más que nunca el cliente es el rey y el servicio marcará la pauta para superar esta transición. Los que han trabajado en la profesionalización de su empresa de autotransporte a través de optimización de procesos, capacitación de operadores, enfoque en la calidad, análisis financieros y estrategia de generación de valor, serán puestos a prueba y seguramente obtendrán su recompensa. Un buen número de empresarios del autotransporte entrevistados a fin de conocer sus pronósticos para 2017, coinciden en esto.

También destacan dichos empresarios la necesidad de renegociar tanto tarifas con cada uno de sus clientes como condiciones del servicio, de tal manera que puedan ser más eficientes las operaciones y así poder ahorrar costos. Por ejemplo: agilizar maniobras de carga y descarga, seleccionar rutas óptimas y evitar tiempos muertos.

Advierten que el principal riesgo al que puede enfrentarse el sector autotransporte es a una guerra de precios emprendida por algunos que, con el afán de sobrevivir, reduzcan tarifas y erosionen aún más este competido mercado de logística y movimiento de mercancías. Razón por la cual, todavía más relevante será la constante cercanía con los clientes.

El financiamiento para la adquisición de unidades nuevas puede convertirse en el detonador que proyecte la eficiencia de las empresas de autotransporte. Las que han apostado por una flota joven, ya conocen los be­neficios en cuanto a rendimiento de combustible y menor costo total de operación. El desempeño de los nuevos motores de todas las marcas comer­cializadas en nuestro país, ha arrojado un resultado superior al de las generaciones pasadas. Lo anterior, de la mano de la capacitación de ope­radores, puede ser un enorme diferencial en cada recorrido.

En TyT estamos convencidos de que la industria armadora de vehículos pesados –todos los socios de la ANPACT−, los proveedores de lubricantes, neumáticos y partes en general, serán aliados del sector autotransporte de carga y pasaje en nuestro país.

A quien le hace falta poner de su parte, es a los tres órdenes de Gobierno en materia de inseguridad, hoy ya un cáncer que cada día afecta más al sector y que lo daña más incluso que los gasolinazos. Hacemos un respetuoso llamado a las autoridades para que implementen acciones claras destinadas a atender este enorme problema que nos aqueja.

Equipo Editorial