Elías Dip, Presidente de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos, expone su punto de vista sobre lo que dejó 2016 al autotransporte, y comparte la lectura que le da a un año lleno de retos y oportunidades, en los que destacan el combate a la corrupción y la regulación en el gremio.

Oliverio Pérez Villegas

El año pasado fue difícil para el gremio. Además de los problemas que históricamente ha aca­rreado: antigüedad de la flota, ero­sión en el cobro de fletes, financia­miento limitado, entre otros, hay te­mas que se han posicionado al frente de la agenda del autotransporte, como la corrupción y la inseguridad.

Bajo esta premisa, el empresario Elías Dip Ramé considera que una de las principales responsabilidades en este tema recae en la Secretaría de Co­municaciones y Transportes, ya que, por mencionar un ejemplo, la regulación en torno al servicio de grúas en carreteras federales es opaca.

“La SCT se ha comprometido, a través de la Subsecretaria Yuriria Mascott, a dar a conocer el nuevo Reglamento de Grúas. No sé por qué lo han estado deteniendo. Y esto es responsabilidad también de los directores de los centros SCT y de la Policía Federal (PF)‚ pues han permitido que el gruyero cobre hasta 10 veces más el costo de su servicio”, lanza el líder gremial.

Y este tema viene de la mano de la inseguridad que ha crecido exponencialmente en el último año. Las aseguradoras, considera Elías Dip, han inflado tanto las pólizas que ya no es accesible pagar por un se­guro. La solución, en efecto, no está en este punto, sino en la prevención y atención del delito. Una vez más, la PF y las autoridades estatales y municipales tienen que revisar qué es lo que les falta por hacer o, peor aún, qué es­tán permitiendo que suceda.

“El robo de mercancías, camiones, remolques y hasta el secuestro de operadores es de miles de millones de pesos. Y esto es resultado de que jueces, ministerios públicos y policías no están haciendo bien su trabajo. Hoy, las pólizas de seguros se han encarecido en más del 100% y, naturalmente, afectan el patrimonio del transportista, a la industria y al comercio”.

Sin embargo, también aclara que en algunos casos, cuando la PF reacciona con rapidez, los agremiados a la CONATRAM han podido recuperar sus vehículos y mercan­cías. En algu­nos otros, el Ministerio Público es quien ha obstaculizado muchos trámites.

Los retos de 2017

Sin haber resuelto los temas mencionados lle­gamos al año nuevo, que desde el día uno dejó sentir el rigor de sus re­tos: el gasolinazo, el tipo de cambio y la llegada de Donald Trump. ¿Qué le depara al autotransporte mexicano? El representante de una de las agrupaciones más nutridas e influyentes del país también nos compartió sus expectativas.

“Como a todos los mexicanos, nos preocupa el aumento en el precio de los combustibles, ya que ha venido a incrementar el costo en la operación de las diferentes modalidades del sector autotransporte, pues ha obligado a elevar el precio de los fletes y del servicio de pasajeros, contribuyendo al alza de la inflación”, agrega.

Si bien el aumento en el precio del barril de petróleo y el tipo de cambio con un dólar oscilando entre los 21 y 22 pesos, más la importación del 60% de los combustibles, obliga a la actuali­zación de los precios, el dirigente disiente de la postura de Pemex en relación a que las gasolinas en México son más baratas que en Suecia.

“José Antonio González Anaya omitió mencionar que en Europa el ingreso per cápita es de cuatro a cinco veces mayor al de México”, aclara.

Específicamente como repuesta al planteamiento de Enrique Peña sobre “¿ustedes qué hubieran hecho?”, Elías Dip enlista una serie de acciones que, desde su punto de vista, mejorarían el panorama para México en 2017.

Y empieza con la co­rrupción e impunidad, dos factores que han llevado a México a la in­sos­tenible situación en que se en­cuentra, señala. Por otro lado, para recaudar fondos y bajar o eliminar el IEPS a los combus­tibles, propone reducir los sueldos de todos los funcionarios públicos en un 25 por ciento.

Además, recortar beneficios ex­tra­ordinarios en estados y munici­pios, eliminar candidaturas plurinominales, elevar a 5% el número de votos para que un partido político conserve su registro, disminuir 80% los gastos de campañas electorales y transparentar finanzas y licitaciones públicas.

Con esto, señala Dip Ramé, se obtendrían 280,000 millones de pesos que hoy el Gobierno pretende que los ciudadanos paguen con impuesto a los combustibles. “Hay que poner orden en la casa y tene­mos que empezar con los que osten­tan el poder. Tenemos que ha­cerle frente a las adversidades”.

De esta manera, el gremio transportista y todas las industrias del país tendrán el reto de seguir elevando el nivel de sus servicios a fin de crear un gremio más fuerte y unido, sin que se afecten sus costos de operación con más gasolinazos.

TyT